(Selección de Josep Valls).

El legado del pensador más influyente: C.K. Prahalad

. lunes, abril 19, 2010

Por Leticia Rebeca Gasca.Tuve la oportunidad de conocer a C.K. Prahalad en junio de 2008.

Tiempo atrás había leído su libro “The Fortune at the Bottom of the Pyramid: Eradicating Poverty Through Profits” y estaba convencida, como sigo estando, del poder que tienen las empresas para combatir la pobreza.

En aquella época era coeditora de un suplemento de Responsabilidad Social Empresarial de un diario mexicano, así que en cuanto me enteré que Prahalad estaría en la Ciudad de México dando una conferencia moví cielo, mar y tierra para que me diera una entrevista.

Recuerdo perfectamente que la cita era a las 10:30 en la zona de Polanco, pero llegué una hora antes con mi libro rojo en las manos. Prahalad me recibió en una sala con sillones blancos y transformó esa entrevista en una plática increíble entre dos personas apasionadas del desarrollo. Al final, firmó mi libro.

Aquél día llevaba una lista de preguntas y una grabadora de audio. La lista de preguntas la terminé ignorando, la conversación era muy interesante como para desviarla con preguntas previamente planeadas. La grabación la borré tiempo después, pero conservo el diario del día en que se publicó mi entrevista.

El pasado sábado 17 de abril falleció C.K Prahalad, al morir ostentaba el título de “El Pensador más Influyente”, estaba convencido de que los negocios pueden cambiar al mundo. Él nos hizo pensar que si dejamos de ver a la gente que vive en pobreza como una carga crearemos productos y servicios eficientes en armonía con este mercado y sus necesidades.

Él argumentaba que las empresas multinacionales no sólo pueden ganar dinero vendiendo a la población con menos ingresos, estos esfuerzos sirven además para cerrar la creciente brecha entre los países ricos y pobres. La clave de su argumento es el enorme tamaño de este mercado, estimado en cuatro mil millones de personas.

C.K. Prahalad decía “Para mí, democracia y libertad carecen de significado si la gente no puede tomarse un helado cuando lo desea”, brindemos hoy con un helado por el legado de este gran pensador.