(Selección de Josep Valls).

Ni una botella más

. lunes, junio 28, 2010

Por Leticia Rebeca Gasca. Después de descubrir que México ocupa el primer lugar en consumo de agua embotellada tomé una decisión: no compraré ni una botella más de agua.

Y es que de la mano con el negocio del agua purificada se desarrolla el de la producción de botellas, que cada año arroja al ambiente alrededor de dos toneladas de plástico.

Según el último reporte de la Beverage Marketing Corporation, el consumo de agua envasada en México alcanzó los 234 litros al año por persona.

Se estima que en México 70% del líquido purificado es comercializado en garrafón y 30% en botellas individuales. Esto se tradujo en 2009, en 7,800 millones de recipientes de PET tirados a la basura. Esa cifra representa el desecho diario de más de 21.3 millones de botellas, de las cuales 80% van a parar a tiraderos a cielo abierto y sólo 20% se reutiliza. Ése es otro gran problema, ya que una botella de PET puede tardar hasta 1,000 años en degradarse.

Tan sólo en Estados Unidos, la fabricación de botellas para satisfacer la demanda de agua embotellada requiere más de 1.5 millones de barriles de petróleo anualmente, cantidad suficiente para proveer de combustible a unos 100,000 automóviles durante un año.

Adicionalmente, la extracción industrial del agua de sus lugares de origen puede provocar graves desequilibrios medioambientales y económicos, especialmente en países con problemas de sequía.

Alternativas al agua embotellada

Ya que no compraré más agua envasada, debo ser más cuidadosa al siempre traer conmigo una botella especial que desde hace años acostumbro rellenar. La idea es que sea una botella elaborada de un material resistente y cuyo interior sea fácil de lavar.

El recipiente puedes llenarlo con agua de garrafón, una alternativa más ecológica y barata que el agua en botellas pequeñas, ya que la tasa de reúso de garrafones es alta, de tal forma que se minimiza la generación de residuos.

Otra opción es instalar en casa un filtro de agua certificado por NSF Internacional, lo que indica qué contaminantes elimina. Asimismo, es importante dar mantenimiento a todos los filtros y cambiarlos por lo menos con la frecuencia recomendada por el fabricante.