(Selección de Josep Valls).

Cuando la experiencia impulsa a la acción

. domingo, marzo 30, 2008

Por Leticia Rebeca Gasca. Hace un par de meses se entregó en México por cuarto año consecutivo el premio Visionaris, Emprendedor Social 2007.
El reconocimiento es otorgado por UBS y Ashoka, una organización global que apoya a emprendedores y emprendedoras sociales. La filosofía de Ashoka es que "Todo el Mundo puede Cambiar el Mundo".
La ganadora 2007 del premio Visionaris, fue Adriana Castro de Alverde, fundadora de la Asociación ALE, la cual apoya la cultura de la donación de órganos en México y promueve la asistencia financiera a la población más necesitada para que pueda tener acceso a la medicina de transplante, así como a la post-transplante.
La Asociación ALE también se encarga de luchar por la creación de infraestructura médica adecuada para la realización de transplantes y la certificación de hospitales para que obtengan licencia para la extracción de órganos. Asimismo impulsa cambios legislativos para promover la donación de órganos.
Este emprendimiento social surge a causa de una fuerte experiencia personal.
Adriana Castro perdió a un hijo de muy corta edad llamado Alejandro, sin embargo pudo donar seis órganos del cuerpo, lo que cambió la vida de seis personas. Así descubrió la emprendedora que es necesario fomentar la cultura de la donación de órganos, para así poder salvar millones de vidas.

En México, sólo se aprovecha 8% de las muertes cerebrales y actualmente son alrededor de 10,000 las personas que necesitan un transplante, sólo contando población afiliada al Instituto Mexicano del Seguro Social.
Son alrededor de 15,351 personas inscritas como posibles donadores; y aunque es una gran cifra, todavía tenemos un largo camino por recorrer.
El objetivo de Visionaris este año fue premiar a emprendedores y emprendedoras sociales que se encontrasen en un punto de inflexión de sus actividades, es decir, que estuviesen por dar un salto cuantitativo y/o cualitativo en su modelo de intervención innovador. Así, la organización que lidera Adriana demostró tener un claro potencial de despegue.
Tal y como se realizó en las tres ediciones pasadas, las organizaciones finalistas abarcaron problemáticas muy serias y complejas para el país, teniendo como objetivo principal ayudar a la población y mejorar su calidad de vida.
Se hizo una revisión de 24 proyectos, de los cuales se eligieron cinco finalistas. Los cuatro finalistas restantes en la edición 2007 de los Premios Visionaris son:

1. Carolina Nieto Cater de la organización Saber para la Vida, A.C. Dicha organización detectó la realidad económica de las mujeres de escasos recursos y decidió idear estrategias para desarrollar sus habilidades emprendedoras y creativas para lograr su propio sustento. Su mayor resultado ha sido la creación de 20 microempresas que incluyen 50 mujeres productoras y sus familias, quienes este año ya están incorporando sus productos en nuevos mercados.
2. Cecilio Solís Librado de la organización Red Indígena de Turismo de México, Asociación Civil (RITA). Su principal objetivo es crear una empresa indígena de turismo para el manejo adecuado del uso del espacio geográfico, cultural y paisajístico de los pueblos indígenas. RITA ha dotado de infraestructura y generado una serie de talleres de capacitación, donde se ha revalorado la importancia de los espacios geográficos como fuentes ecológicas y paisajistas de diversidad biológica, logrando enaltecer la importancia de pertenecer a la cultura indígena.
3. María de los Ángeles Diana Damián Palencia de la organización Formación y Capacitación A.C. Entre sus principales actividades se encuentra el trabajo directo con las mujeres indígenas en las áreas de salud como derechos reproductivos y sexuales. También se encarga de tratar temas de educación, desarrollo y administración desde su propia cosmovisión. Formación y Capacitación A.C. ha llegado a más de 4.200 mujeres indígenas por medio de talleres sobre salud sexual y derechos de los indígenas y recorridos a diferentes municipios.
4. Martha Smith de Rangel de la Fundación del Empresariado en México, A.C. (Fundemex). Dicha fundación se encarga de promover la responsabilidad social empresarial en los PYMES para combatir la pobreza, así como darle soporte a proyectos de alto impacto social.

La selección de los finalistas corrió a cargo de NEeST, ONG internacional comprometida con el fortalecimiento de la independencia financiera de las organizaciones de la sociedad civil y dedicada a la investigación aplicada, capacitación, inversiones filantrópicas e iniciativas sociales. Posteriormente, el Comité de Selección, compuesto por integrantes del empresariado y del tercer sector mexicano eligió a la ganadora entre cinco finalistas.