(Selección de Josep Valls).

En tiempos de crisis, el desarrollo queda al final

. jueves, diciembre 11, 2008

Por Leticia Rebeca Gasca. ¿Sabe cuánto dinero han invertido los gobiernos de los países desarrollados en rescatar a su sector banquero? ¿Conoce la cantidad que se requiere para el logro de las Metas de Desarrollo del Milenio?
Poca gente lo sabe, pero la primera cantidad ya excedió por mucho a la segunda, por lo cual las organizaciones internacionales más importantes en materia de desarrollo y medio ambiente (exceptuando a la Organización de las Naciones Unidas), publicaron una declaración pública sobre la crisis económica global.
El documento está firmado por Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional; Jeremy Hobbs, director de Oxfam Internacional; Dean Hirsch, director de World Vision Internacional; Tom Miller, director de PLAN Internacional; Gerd Leipold, director de Greenpeace, así como Robert Glasser, secretario general de CARE Internacional.
Así, en el documento se brinda la respuesta a la pregunta inicial:

"Hace unos días, el gobierno estadounidense estableció un nuevo plan de rescate financiero de 37,800 millones de dólares americanos para la aseguradora AIG, llevando el total de los préstamos de rescate a esa única compañía, durante las últimas dos semanas, a casi 123,000 millones.
Esto es, 18,000 millones de dólares más que la cantidad anual de ayuda a países pobres, y el doble de lo requerido por las Metas de Desarrollo del Milenio, acordadas internacionalmente.
En Europa también continúan los planes de rescate financiero. El gobierno británico ha otorgado 50,000 millones de libras esterlinas para recapitalizar al sector banquero, lo cual es equivalente a lo que requieren anualmente los países pobres para adaptarse al cambio climático".
Asimismo, el documento explica que en muchos países las redes de seguridad social fueron desmanteladas bajo la presión de las instituciones financieras internacionales, dejando sin protección a los más vulnerables.
También se explica que no se trata sólo del dinero, es también un asunto de colaboración internacional y voluntad política clara para resolver los grandes problemas.
"Los gobiernos deben reducir la volatilidad en los precios de los energéticos, de los alimentos y en los mercados financieros para garantizar una regulación prudente, la protección adecuada de los derechos de los grupos vulnerables, así como la sustentabilidad ambiental a largo plazo. Los gobiernos deben mostrar un liderazgo decisivo para construir una economía global ecológica en la cual la calidad de vida de las personas sea más importante que un sistema que resguarda a unos pocos privilegiados/as".
Recordemos que los derechos humanos no son un lujo para los buenos tiempos, y que finalmente, si lo que se busca es estabilidad en las economías del mundo, la pobreza mundial no es de gran ayuda.