(Selección de Josep Valls).

Buenas y mala noticias, cuando el SIDA une al mundo

. lunes, agosto 04, 2008

Por Leticia Rebeca Gasca. Para un segmento de la audiencia, hoy era la primera ocasión que tenían conciencia de estar conviviendo con una persona infectada de SIDA.

Y es que durante esta semana se realiza la Conferencia Internacional de SIDA, y México, el país sede, ocupa, en cuanto a prevalencia de SIDA en adultos, el lugar 23 en América y el Caribe, así como el sitio 94 en todo el mundo. Además, la mayor parte de la población afectada esconde su condición.

Sin embargo, el SIDA en México constituye la cuarta causa de muerte en hombres y la séptima causa entre las mujeres de 25 a 34 años de edad.

Al menos, el evento inició con buenas noticias. El Presidente Felipe Calderón, anunció que se eliminaban los requisitos para introducir al país y comercializar medicamentos retrovirales. También aseguró que el gobierno brindará medicamentos gratuitos a todas las personas que tengan el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida y SIDA.

El compromiso fue asumido frente a 23,000 asistentes, que por el resto de la semana reflexionarán en torno a temas como el acceso universal a medicamentos contra el VIH/SIDA, así como la lucha contra la discriminación y la homofobia.

Se calcula que en 2007 hubo en América Latina 120,000 nuevos casos de infecciones y 70,000 muertes. Y si no actuamos contra la pandemia, se calcula que para 2015 alrededor de 3.5 millones de personas vivirán con VIH y SIDA.

Por ello, este es un excelente momento para recordar el sexto Objetivo de Desarrollo del Milenio: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades. El tema es prioritario para la ONU ya que esta enfermedad se ha convertido en la principal causa de muerte prematura en el África subsahariana y en la cuarta causa de muerte a nivel mundial.

VIH/SIDA, desarrollo humano y discriminación

Además, el SIDA es un freno para el desarrollo, ya que la enfermedad merma la salud de la población en sus etapas de vida más productivas, afectando no sólo su calidad de vida, sino la de sus dependientes económicos. Asimismo, el SIDA está dejando huérfanos a un número de infantes sin precedentes. Así, la discriminación que enfrentan quienes la sufren, y la ignorancia en este tema que prevalece en la mayor parte de la población, dificulta el acceso universal a los tratamientos, así como la prevención de la enfermedad.

Se preguntará, ¿qué puedo hacer yo ante el reto del SIDA? Lo más coherente que podemos hacer es jamás tolerar la discriminación y no permitir que gane la ignorancia, ya que ésta afecta a los que han sido infectados y aumenta el riesgo de contagio para los que viven sin el virus.

3 comentarios:

ana dijo...

Qué tal, me llama la atención que el tema central tanto del artículo como de la conferencia a la que se hace referencia es la no discriminación, o estigma como nombran también a tan famosa conferencia internacional, y la entrada (lead) lo desmiente.
1. Aunque en términos médicos es correcto hablar de personas infectadas, eso no le quita lo peyorativo a la palabra.
2. Las personas NO se contagian de sida sino del virus IH, sólo con el tiempo es probable pero no obligado que desarrollen el sida.
Por lo mismo, la publicidad que se ve ahora por todas partes en la Ciudad de México promoviendo los condones Trojan es errónea, ya que lo que quieren decir es que "40% de las personas que SON PORTADORAS DEL VIH no lo saben", no como lo dicen: "personas con sida".

Saludos

Leticia Gasca Serrano dijo...

Ana, muchas gracias por su comentario, así como por la presiciones en el uso del lenguaje.
Realmente no consideré que el término "infectadas" fuera peyorativo, tanto laboral como extra-laboralmente he tratado con pacientes que emplean esa misma palabra al hablar de su enfermedad.
saludos,

F. Xavier Agullo dijo...

De hecho, si 'realmente' se trata de un virus, 'infección' me parece un término médicamente correcto, otra cosa es que haya susceptibilidades 'sociales', como con todos los colectivos con riesgo de exclusión. Eso mismo sucede con el término disminución, luego fue discapacidad y ahora diversidad funcional. No me parece mal ir matizando los términos, pero tampoco 'criminalizar' términos anteriores, y en especial cuando no denotan mala intención.

Por cierto, decía lo de 'si realmente es un virus' porqué en una charla de sábado noche, no hace mucho oía como alguien comentaba que hay alguna corriente científica, acallada, que asegura que como virus el VIH no se puede demostrar científicamente que exista, aunque sí está claro luego el desarrollo de la auténtica enfermedad, el SIDA.

O sea que por esa vía (si alguien tiene alguna aportación al respecto de dicha corriente se agradecería) igual no podríamos hablar de 'infección'. En fin, tampoco está claro el origen del VIH (si natural o 'humano'), los intereses farmacéuticos e incluso militares. A diferencias de otras pandemias, el VIH/SIDA siempre ha sido 'distinto', algún día quizás sabremos porqué.